ESTRATEGIAS PARA MEJORAR NUESTRA VIDA Los diez mandamientos que te conducen hacia la felicidad plena

Todos queremos ser felices, pero no todos sabemos cómo conseguirlo, y parece difícil creer que existen recetas infalibles para la felicidad. No obstante, el estadounidense Galen Guengerich, reputado teólogo estadounidense, parece haber dado con al menos diez claves que nos ayudarán a vivir mejor. Reconoce las connotaciones impositivas que tiene la palabra “mandamiento”, pero considera que si estos diez pasos se siguen –se obedecen– nuestra felicidad sólo puede ir en aumento.

1. Recuerda tus valores. La gente gasta mucha energía discutiendo sobre cuáles deben ser nuestros principios y nuestros modos de conducta y, desde las Sagradas Escrituras hasta las investigaciones contemporáneas, muchos han intentado recapitular esos imperativos categóricos que todos debemos seguir. Además, se ha debatido muchas veces si la meta del ser humano debe ser la satisfacción personal o un bienestar colectivo (¿tan incompatibles son?). En cualquier caso, es relevante tener unos valores que seguir. No importa si éstos comulgan con los valores extendidos de una determinada ideología, pero sí debemos contar con una serie de principios para vivir de acuerdo con ellos.

2. Olvida tus errores. Es evidente que, sean cuales sean tus pretensiones, alguna vez te equivocarás o darás un paso en falso. Nos pasa a todos. Lo que debemos intentar es aprender de nuestros errores y no dejar que nos abatan: siempre hay que intentarlo de nuevo. Cada día es otra oportunidad para hacer las cosas mejor.

3. Muéstrate activo. La primera ley del movimiento de Newton afirma que, en ausencia de otras fuerzas, los cuerpos en reposo continuarán en reposo y los cuerpos en movimiento seguirán en movimiento. Si quieres conseguir cambiar algo en tu vida, permanecer como estás y esperar que otras fuerzas actúen en tu ayuda no es una opción práctica. La vida recompensa a aquellos que se activan y asumen responsabilidades. Si te quedas en casa viendo la tele, las nuevas oportunidades no van a llamar a tu puerta pidiendo una cucharadita de azúcar.

4. Nunca te rindas. ¿Cuál es la diferencia principal entre la gente que tiene éxito y la que no lo tiene? La diferencia no es que unos nunca hayan tropezado ni fallado, sino que han seguido persiguiendo sus objetivos a pesar del contratiempo. Mientras sorteas los obstáculos que con certeza aparecerán en tu camino, tendrás que variar el curso de éste o incluso el lugar de destino. Pero nunca abandonar, ya que eso sólo conducirá a un fracaso garantizado.

5. Tómate un respiro. Diversas investigaciones han mostrado que si estás estudiando para un examen, intentando ponerte en forma o trabajando en un proyecto, alcanzarás mejores resultados y con mayor celeridad si intercalas periodos de intensa concentración con momentos de descanso.

6. Deja huella. En un mundo que cada vez más está plagado de artículos producidos en masa, la gente creativa y con iniciativa es la que consigue dejar su sello personal. Además, ser productivos y ayudar a los demás es algo que nos hará felices, sólo debemos encontrar la manera a través de la cual nos sentimos más cómodos haciéndolo. Mira a tu alrededor, piensa cómo puedes contribuir y ponte manos a la obra.

7. Emprende algo nuevo. Con pequeñas variaciones, lo que hacemos cada día en nuestra rutina diaria es una repetición de lo que hicimos el día precedente. Los hábitos son importantes para muchas cosas, pero también ciegan nuestras posibilidades de crecimiento. Hacer cosas nuevas nos alegrará, ya que nuestra vida se quedará estancada si repetimos lo mismo una y otra vez.

8. Rompe con los viejos hábitos. Nuestros cerebros buscan patrones de comportamiento mecánicos y nos resulta muy difícil acabar con ellos, especialmente cuando nuestra mente relaciona hábitos perniciosos con la satisfacción o el placer. Sin embargo, estos patrones son una tendencia, pero no una necesidad. Con la valentía y la fuerza de voluntad suficiente se puede acabar con un hábito insano. El compromiso será fundamental para hacer borrón y cuenta nueva.

9. Expresa tu gratitud. Como individuos tendemos a pensar que somos agentes independientes, autosuficientes y autónomos, pero nada más lejos de la realidad. Dependemos de nuestro entorno para todo y todo se lo debemos a los demás: la comida que comemos, lo que hemos aprendido, lo que nos ha sanado en un determinado momento o lo que nos ha entretenido. Es importante mostrar nuestra gratitud y devolver el favor prestado.

10. Ama con sinceridad. Como decían los Beatles, “love is all you need”. El amor es la silenciosa disciplina que presta atención y cariño a la gente que nos rodea, y según la cual cada uno da lo que recibe y viceversa. Acoge cada momento de tu vida con amor y sé receptivo a todo lo que venga. La felicidad tiene muchas más posibilidades de triunfar en esas circunstancias.

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El índice Pemberton o las 12 preguntas que te dicen si eres de verdad feliz

Durante los últimos años han aparecido una serie de índices que analizan la felicidad de los países utilizando factores muy diferentes a aquellos que solían utilizarse para medir el avance de un país. El más célebre de todos ellos seguramente sea el Happy Planet Index realizado por la NEF (New Economics Foundations), aunque a él se han añadido otros como el Social Progress Index, un proyecto del profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard Michael Porter.

A ellos hay que sumar ahora el primero de estos índices realizado desde España y que, a diferencia de los anteriormente citados, alude a la felicidad individual de cada persona: el índice Pemberton, un proyecto de Gonzalo Hervás, profesor de psicología en la Universidad Complutense de Madrid, y Carmelo Vázquez, presidente electo de la International Positive Psychology Association (IPPA) y catedrático de la Universidad Complutense. Dicho trabajo, realizado a lo largo de los últimos cuatro años, ha sido revisado y validado por los comités científicos de diferentes revistas hasta su publicación definitiva en las páginas de Health and Quality of Life Outcomers. También ha sido presentado en congresos como el de la European Conference of Positive Psychology, que tuvo lugar en Copenhague en 2010, o el Primer Congreso de Psicología Positiva en Madrid, celebrado el año pasado.

Cómo medir la felicidad

El índice tiene como objetivo la medida del bienestar a partir de once variables que aluden al llamado “bienestar recordado”, más relacionado con las emociones, así como otras diez que se refieren al “bienestar vivido”, que hace referencia a esos acontecimientos ocurridos el día anterior que pueden influir de manera positiva o negativa a la felicidad de la persona. Según señala la investigación, la conjunción de ambas dimensiones permite averiguar de manera bastante acertada el bienestar de quien responde al cuestionario. Los autores han realizado la encuesta a participantes de 16 a 60 años de nueve países diferentes (Alemania, India, Japón, México, Rusia, España, Suecia, Turquía y Estados Unidos), en siete idiomas distintos.

Los acontecimientos del día previo juegan un papel importante en este índiceComo indica el estudio, la mayor parte de este tipo de investigaciones se fijan en los aspectos “recordados” de la felicidad, que en algunos casos pueden estar determinados por lo cultural, dejando de lado lo experiencial. Esta dimensión se refleja en algunas de las preguntas que intentan abordar este problema, y que son las siguientes: “me sentí satisfecho de algo que hice ayer”; “en algunos momentos me sentí desbordado”; “pasé un rato divertido con alguien”; “me aburrí durante bastante tiempo”; “hice algo que realmente disfruto haciendo”; “estuve preocupado por temas personales”; “aprendí algo interesante”; “pasaron cosas que me enfadaron mucho”; “me permití un capricho” y “me sentí menospreciado por alguien”. Los participantes debían responder a dichas cuestiones de manera afirmativa o negativa.

El cuestionario se complementa con una lista de 11 cuestiones sobre la felicidad recordada que han de valorarse en una escala del 1 al 10. Estas son: “me siento muy satisfecho con mi vida”; “tengo la energía necesaria para cumplir bien mis tareas cotidianas”; “creo que mi vida es útil y valiosa”; “me siento satisfecho con mi forma de ser”; “mi vida está llena de aprendizajes y desafíos que me hacen crecer”; “me siento muy unido a las personas que me rodean”; “me siento capaz de resolver la mayoría de mis problemas del día a día”; “creo que en lo importante puedo ser yo mismo”; “disfruto cada día de muchas pequeñas cosas”; “en mi día a día tengo muchos ratos en los que me siento mal” o “creo que vivo en una sociedad que me permite desarrollarme plenamente”.

La importancia de identificar la felicidad

Este índice ha sido aceptado por la comunidad científica puesto que complementa a aquellos que se habían aceptado hasta la fecha, como el de Ed Diener y Sonja Lyubomirsky. Como recuerdan Hervás y Vázquez en el preámbulo del estudio, “dada la centralidad de la felicidad en la vida de la gente, su medida es no sólo una manera de evaluar los sentimientos humanos y las capacidades psicológicas, sino también una parte central de los modelos comprehensivos de la salud psicológica”. Una medición correcta del bienestar personal sería el atajo perfecto para que la medicina interviniese en el momento y manera oportunos.

El cuestionario intenta abordar la felicidad desde todos los puntos de vista posiblesLos autores recuerdan que la mayor parte de investigaciones habían puesto de manifiesto la importancia de, sobre todo, dos formas de conceptualizar la felicidad: la hedonia y la eudamonia. La hedonia se centra en la satisfacción vital y la importancia de los componentes afectivos, mientras que la eudamonia se preocupa por la realización personal y un funcionamiento psicológico óptimo. A ellas se les ha añadido recientemente una visión más social del asunto, que pone de manifiesto la importancia de la estructura de la comunidad y de la sociedad como determinante de la felicidad del individuo. Los autores han querido ir más allá y sintetizar todas las visiones proporcionando uno de los cuestionarios más completos hasta la fecha.

El resultado es el PHI, el Pemberton Happiness Index, definido como “una breve medición de la felicidad general que incluye tanto la felicidad recordada como la experimentada”. Hay dos componentes en esta escala. Por una parte, la referida al bienestar social, eudemónico y hedónico, que comprende las once preguntas de valoración del 1 al 10, y por otra, la que resulta de la suma de positivas experiencias y la ausencia de negativas. Todo ello, con una vocación transcultural que permite obviar las particularidades de cada país y aspirar a una visión más global de la felicidad.

 

(Publicado en El Confidencial)

Los abuelos

Orchanski es un pediatra cordobés muy reconocido, y éste es un
artículo que publicó en uno de los diarios de Córdoba.
Los abuelos no sólo cuidan; son el tronco de la familia extendida,
aportan algo que los padres no siempre vislumbran: pertenencia e
identidad.
Enrique Orschanski.
19/01/2013 | Enrique Orschanski (Médico)

En los últimos 50 años, nuestro estilo de vida familiar cambió drásticamente

como consecuencia de un nuevo sistema de producción.

La inclusión de la mujer en el circuito laboral llevó a que ambos
padres se ausenten del hogar por largos períodos creando como
consecuencia el llamado “síndrome de la casa vacía”. El nuevo
paradigma implicó que muchos niños quedaran a cargo de personas ajenas
al hogar o en instituciones. Esta tercerización de la crianza se
extendió y naturalizó en muchos hogares. Algunos afortunados todavía
pueden contar con sus abuelos para cubrir muchas tareas: la
protección, los traslados, la alimentación, el descanso y hasta las
consultas médicas.

Estos privilegiados chicos tienen padres de padres, y lo celebran
eligiendo todos los apelativos posibles: abu, abuela/o nona/o bobe,
zeide, tata, yaya/o opi, oma, baba, abue, lala, babi, o por su nombre,
cuando la coquetería lo exige.
Los abuelos no sólo cuidan, son el tronco de la familia extendida, la
que aporta algo que los padres no siempre vislumbran: pertenencia e
identidad, factores indispensables en los nuevos brotes.
La mayoría de los abuelos siente adoración por sus nietos. Es fácil
ver que las fotos de los hijos van siendo reemplazadas por las de
estos. Con esta señal, los padres descubren dos verdades: que no están
solos en la tarea, y que han entrado en su madurez.

El abuelazgo constituye una forma contundente de comprender el paso
del tiempo, de aceptar la edad y la esperable vejez. Lejos de
apenarse, sienten al mismo tiempo otra certeza que supera a las
anteriores: los nietos significan que es posible la inmortalidad.
Porque al ampliar la familia, ellos prolongan los rasgos, los gestos:
extienden la vida. La batalla contra la finitud no está perdida, se
ilusionan.

Los abuelos miran diferente.

Como suelen no ver bien, usan los ojos para otras cosas.

Para opinar, por ejemplo. O para recordar.
Como siempre están pensando en algo, se les humedece la mirada; a
veces tienen miedo de no poder decir todo lo que quieren.
La mayoría tiene las manos suaves y las mueven con cuidado.

Aprendieron que un abrazo enseña más que toda una biblioteca.
Los abuelos tienen el tiempo que se les perdió a los padres; de alguna
manera pudieron recuperarlo. Leen libros sin apuro o cuentan historias
de cuando ellos eran chicos. Con cada palabra, las raíces se hacen más
profundas; la identidad, más probable.
Los abuelos construyen infancias, en silencio y cada día.

Son incomparables cómplices de secretos.

Malcrían profesionalmente porque no tienen que dar cuenta a nadie de
sus actos. Consideran, con autoridad, que la memoria es la capacidad
de olvidar algunas cosas. Por eso no recuerdan que las mismas gracias
de sus nietos las hicieron sus hijos. Pero entonces, no las veían, de
tan preocupados que estaban por educarlos.

Algunos todavía saben jugar a cosas que no se enchufan.
Son personas expertas en disolver angustias cuando, por una discusión
de los padres, el niño siente que el mundo se derrumba.

La comida que ellos sirven es la más rica; incluso la comprada.

Los abuelos huelen siempre a abuelo.

No es por el perfume que usan, ellos son así.

¿O no recordamos su aroma para siempre?
Los chicos que tienen abuelos están mucho más cerca de la felicidad.

Los que los tienen lejos, deberían procurarse uno (siempre hay buena
gente disponible).

FINALMENTE Y PARA QUE SEPAN LOS DESCREIDOS….

LOS ABUELOS NUNCA MUEREN, SOLO SE HACEN INVISIBLES.

Redes 163: Estimula tu cerebro para vivir más y mejor

Vídeo

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Redes 163: Estimula tu cerebro para vivir más y mejor
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Autor: Redes 7 julio 2013

Redes 163: «Estimula tu cerebro para vivir más y mejor». Fecha de emisión: 07/07/2013.

Si tanto nos esforzamos en permanecer jóvenes físicamente, ¿por qué no actuar igual sobre nuestro cerebro? Hoy en Redes, Elsa Punset charla con el neurólogo Álvaro Pascual Leone sobre las técnicas de estimulación no invasiva del cerebro, aplicadas tanto a terapia como a mejora de capacidades mentales como la memoria o la sociabilidad. En el programa, Pascual-Leone nos dará algunos consejos para mantener nuestro cerebro sano y descubriremos además qué piensa la gente sobre la estimulación cerebral no invasiva. ¿Te imaginas que pudieras potenciar tu cerebro cómodamente desde casa? ¿Cómo sería el futuro si los estimuladores cerebrales fueran un elemento más de la vida cotidiana en nuestra sociedad?